FUTBOL

ARTE Y PASION

Real Madrid

EL Real Madrid celebrando el primer titulo de la temporada 2012/2013,la supercopa de españa.

Iniesta de mi vida :)

Iniesta,jugador del barsa y nombrado mejor jugador de la champions y de la euro 2012.

F.C.Barcelona

Los 5 pilares del mejor equipo del mundo actualmente.

Champions League

La mejor competicion del mundo,y la que reune a los mejores equipos y los mejores jugadores.

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jueves, 6 de junio de 2013

Europa se pega por Cristiano: le quieren United, City y Mónaco

Manchester United, City, PSG y Mónaco aspiran a 

contratar al crack portugués al final de la temporada 

2014-15 y le pagarían 60 millones de euros de prima de 

fichaje.


La renovación de Cristiano por el Madrid no sólo tiene en vilo al madridismo, sino también a varios de los clubes más ricos del mundo. Manchester United, Manchester City, PSG y Mónaco sueñan con fichar a Cristiano dentro de dos temporadas y están esperando a que no amplie su contrato con el Madrid y quede libre en 2015. El que más fuerte está pujando por el crack madridista es el Mónaco de Dimitri Rybolovlev. Tras los fichajes de Falcao, Moutinho, James Rodríguez, Carvalho... el magnate ruso sueña con ponerle la guinda a su proyecto incorporando dentro de dos años a Cristiano.


Cualquiera de estos cuatro clubes le ofrecerían una prima de fichaje de más de 60 millones de euros, además de un salario anual de 23 millones netos por temporada y la totalidad de sus derechos de imagen (el Madrid tiene el 40% de ellos). Todo esto convertiría a Cristiano en el futbolista mejor pagado, algo que también pretende hacer Florentino ("me gustaría que Cristiano sea el jugador mejor pagado del mundo", dijo en El Larguero), pero con una propuesta económica muy inferior a la de los otros cuatro clubes: 15 millones netos por temporada (cinco más de los que cobra actualmente) y algunos incentivos por objetivos. El presidente madridista no se cansa de repetir que el gran peligro del fútbol es la llegada del dinero de los jeques y de los multimillonarios rusos. Y precisamante, esos son también los principales rivales para convencer a Cristiano de que amplíe su contrato. De ahí que ante los cantos de sirena que le están llegando a Cristiano y el fichaje fallido de Neymar, al Madrid le hayan entrado las prisas por sellar cuanto antes la renovación del portugués.
Sin embargo, la situación está enquistada, puesto que el crack ha visto como en sus cuatro temporadas en el Madrid no se había producido ninguna aproximación para mejorarle el contrato, mientras que desde 2005 el Barcelona ha mejorado la ficha de Messi hasta en seis ocasiones. Ahora Cristiano es quien está tranquilo y no tiene prisa por llegar a ningún acuerdo. Es más, el astro ha observado como ni tan siquiera este verano su renovación ha sido el tema prioritario del club, sino que se ha priorizado el intento de fichaje de Neymar. Respecto al que Florentino reconoció en la Cadena Ser que el Madrid tendría que haber desembolsado 150 millones de euros para vestirle de blanco. Esta cifra marca el precio de mercado sobre el que el Madrid debe fijar la mejora de contrato de Cristiano.
Sea como fuere, las posturas están aún lejos de llegar a buen puerto, pese a los movimientos de aproximación que está realizando Florentino en las últimas semanas (a través de Jorge Mendes) y sus elogios hacia el crack. "Para mí es el mejor jugador del mundo", afirmó ante José Ramón de la Morena el lunes de la semana pasada. Esas declaraciones del presidente fueron muy bien recibidas por el astro portugués, pero sólo son un primer paso para que la relación entre ambos se pueda reconducir después de meses de distanciamiento. Más concretamente, desde la conversación que ambos tuvieron en el despacho presidencial y tras la que Cristiano pronunció la archiconocida frase de "estoy triste y la gente del club ya lo sabe".
Afición. Pero si la relación de Cristiano con la cúpula del club es distante, no le ocurre lo mismo con la afición. La grada del Bernabéu se ha ganado el corazón del crack portugués esta temporada y el apoyo recibido durante todo el curso es lo que más le ha animado a escuchar cuanto menos la propuesta de renovación que le ha presentado el Madrid. Cristiano es consciente de que el club blanco no puede llegar a las cifras de los otros cuatro clubes que le pretenden, pero el factor emocional podría ser determinante para que el crack hiciera oídos sordos a esas cifras multimillonarias y siguiera ligado al Madrid hasta 2018. De hecho, el propio Cristiano ha repetido muchas veces que "no es cuestión de dinero", sino que es un tema de sentirse suficientemente valorado por el club. Si finalmente el crack no renueva por el Madrid, en enero de 2015 firmará por otro club y su futuro estará de nuevo en la Premier League.
Mañana se enfrenta a Rusia en Lisboa
Cristiano se mantiene al margen de todas las informaciones y está centrado en el encuentro de mañana (21:45 horas) ante Rusia. Portugal necesita ganar para seguir con opciones de disputar el mundial de Brasil. Es segunda de grupo empatada a puntos con Israel. "No tenemos margen de error y queremos dar una alegría a los portugueses", afirmó en la web de la FPF.

sábado, 18 de mayo de 2013

El Atlético reina en la Copa

El Atlético sí supo ganar la décima

REAL MADRID 1 -ATLÉTICO DE MADRID 2

































Durante la Guerra Civil, en plena hambruna de la ciudad de Madrid, la estatua de Neptuno amaneció un día con un cartel colgado del cuello: “Dadme de comer o quitadme el tenedor”. Anoche, el Atlético alimentó a su dios después de catorce años sin victorias en los derbis, después de catorce años de decepciones petrificadas. Anoche, el Atlético fue fiel a su leyenda de equipo imprevisible, digno y, sobre todo, grande. La Copa es suya, merecidamente, y a falta de saber si su triunfo abrirá una nueva época en el Atlético algo es seguro: cerrará el oscuro tránsito de Mourinho por el Real Madrid.


Fue un espectáculo hermoso, por emocionante, y la alegría del Atlético y de su afición se compensa con la liberación que asaltará al madridismo, una vez se enjugue las lágrimas y cicatricen las heridas. El futuro es igual de esperanzador para el campeón y para el subcampeón.
La final fue de combustión lenta, pero segura. El juego de la primera parte fue un esfuerzo penoso y sólo a ratos glorioso. Más que conducir un balón, los jugadores parecían arrastrar la bola de los presidiarios. La presión sobre los hombros alcanzaba a sus tobillos y, a pesar del frustrante retorcimiento, no había quien les hiciera un reproche. Hasta que se impone la redondez de la pelota, las finales son al mismo tiempo un examen para ingenieros y acróbatas. Hay que memorizar lo estudiado y conservar el equilibrio, morder y templar. Lo habitual es que los equipos, impolutamente mecanizados por sus entrenadores, se anulen. La intriga es saber quién sacará al balón de la fábrica de robots.
Las ideas iniciales, no obstante, parecían claras. El Atlético rascaba como si el partido fuera un cupón con premio, de los que se ganan frotando el canto de la moneda. El Madrid era el Madrid en el Bernabéu. Serenísimo en el gesto y aupado, poco a poco, por su superioridad en el mediocampo, tan rebosante que Khedira, relevo de Di María en la titularidad, se movía muchas veces por los territorios del extremo derecho.
A los diez minutos el Atlético ya comenzaba a recibir pésimas noticias. El partido mostraba el perfil de un derbi convencional, de los que se repiten en los últimos catorce años. El Madrid le arrinconaba sin necesidad de esgrimir argumentos sensacionales, con la simple rutina de un talento superior: tiro de Cristiano taponado por algún pie maltrecho y un córner que fue ensayo de uno mejor.
Y a los trece minutos, marcó Cristiano. Özil sacó un segundo saque de esquina y su compañero buscó la pelota con más interés que ningún defensa, decidido en el desmarque y fabuloso en el salto, tan prolongado y tan alto su brinco, que hubiera dado tiempo a hacerle un retrato a carboncillo. Godín, sin embargo, se limitó a dibujar una cara de guardián burlado.

El reloj, primer aliado del Atlético, desertaba en dirección a los cuarteles del Real Madrid.La noche cerrada y fría se transformaba de pronto en día de la marmota, el derbi convertido en bucle, buenos días excursionistas.
Costó aceptar que lo sucedido no era tan bueno para el Madrid ni tan malo para el Atlético. La mayor parte de las veces marcar temprano distrae a los madridistas, retenidos por la confianza y por la proverbial prudencia de su entrenador. Por el contrario, su rival tenía tiempo para recuperarse del golpe recibido, para restañar las heridas morales y para comprender que estar herido es mucho mejor que estar muerto. El optimismo no depende de las razones objetivas, sino de la recia voluntad.
Tras la conmoción del Atlético llegó su rabia, cocinada durante catorce años. A base de darse cabezazos contra un equipo más alto, más fuerte y más técnico, los rojiblancos encontraron dos caminos, ni uno más: Arda o Diego Costa. El turco proponía la vía legal, la del fútbol, y el brasileño esa y todas las demás: insistir, pegar, trabar, cachear… también jugar.Sin embargo, para llevarnos la contraria, el empate descubrió otro sendero, Falcao.
Genio Falcao
El ‘Tigre’ acababa de recibir un patadón de Sergio Ramos y el colombiano, cuando recibe ‘cera’, le sucede como a Hugo Sánchez, se crece. Así, poco después, Radamel le hizo un ‘siete’ a Albiol, le toreó con el balón en los pies, se fue también de Khedira y le dio un pase la hueco a Diego Costa que ya corría. Sergio Ramos no pudo atraparle y Diego batió al portero madridista con un tiro ajustado a la base del poste. Era el 1-1 que equilibraba las fuerzas en una primera parte para olvidar. Era el octavo gol de Diego Costa en la presente Copa del Rey.


El reloj, arrepentido por su deserción, regresó a la muñeca del Atlético. Todo lo que fuera seguir con vida favorecía a los rojiblancos e impacientaba al Madrid. Después de catorce años de penurias, llegar al descanso con empate era una victoria anímica, y más aún visto el último arreón madridista: tiro al palo de Özil y taconazo de Ramos dentro del área, que no conectó con nadie, pero que bien pudo hacerlo.
El partido que salió de los vestuarios fue uno distinto, maravillosamente diferente, extraordinariamente enloquecido. El Madrid se adentraba en su terreno favorito, el de la heroica, y el Atlético penetraba en un universo desconocido, pero igual de apasionante: por vez primera en muchísimo tiempo se sentía en situación de tumbar a su terrible enemigo.
Los palos, en los minutos siguientes, siguieron reforzando esa sensación de euforia atlética. Lo que en otras noches hubiera desatado el pánico de jugadores y afición, se entendió anoche como una señal de la buena fortuna. Para el Madrid, ya se puede imaginar, era justo lo contrario. El favorito, acostumbrado a terminar sus aventuras en beso, se desconcertó muchísimo ante la resistencia del destino. No era para menos. En el minuto 60, una incursión de Cristiano se saldó, en menos de cinco segundos, con un tiro al palo de Benzema y con un rechace bajo palos de Juanfran, después de que Özil se hubiera abierto un claro en el bosque.

El tercer palo, siete minutos después, también tuvo a Cristiano como protagonista. En esta ocasión, su lanzamiento de falta apostó más por la intención que por la fuerza: su tiro, rasito y delicado, se estrelló contra el palo después de cruzar bajo los pies de la barrera saltarina.
Cristiano no fue el único que se desquició por aquello. Mourinho provocó su expulsión por unas protestas sin más justificación que la impotencia y la cobardía.

 El Atlético cabalgó entonces sobre la ola resultante para poner contra las cuerdas a su adversario en los últimos minutos del partido. Cuando el árbitro pitó el final, el fondo vestido de blanco resopló al unísono. El Atlético volvía a ganar sin ponerse por delante.
El Madrid entró con tres cambios a la prórroga: Arbeloa, Di María e Higuaín por Coentrao, Modric y Benzema. Quizá lo hizo para asustar, para recordar que su arsenal es infinito. Sin embargo, el Atlético ya estaba enardecido. Y más que eso: en el tiempo de los calambres, los jugadores de Simeone continuaban corriendo como búfalos en estampida. En el minuto 94, Diego Costa disfrutó de una doble oportunidad que le paró dos veces Diego López, primero a Diego y luego a Costa. El fuego se propagaba por todo el campo. El aire era gelatina. Cuatro minutos después, marcó Miranda. Koke centró desde la banda derecha y el central brasileño calcó el gol de Pantic al Barça en 1996, de cabeza, casi en las barbas del portero.
 Courtois salvó a su equipo poco después al rechazar un balón empalmado por Higuaín. La suerte volvía a agitar su bufanda rojiblanca. Y seguiría cantando oé, oé, oé.

En la segunda mitad de la prórroga, Courtois terminó de forjar su condición de héroe de la final. Cuando Özil cantaba el gol, bendecido por una asistencia de Di María, el portero belga se desplegó como un mapa para rendir homenaje a las mejores paradas de Casillas, ese campeón del mundo que ahora habita en el banquillo.
Lo siguiente fue una reyerta comprimida en cinco minutos de pasión y angustia. Cristiano fue expulsado por patear a Gabi, los banquillos se enredaron en una trifulca y Courtois recibió el impacto de un objeto lanzado desde la grada. En ese instante la reflexión se hizo coincidente: estos son los vientos que ha sembrado Mourinho. 


Después, el Madrid reclamó un penalti sin razón y el Atlético agotó el tiempo para comenzar uno nuevo, con Copa y sin traumas, despejado de nubes y malos recuerdos. Catorce años esperando este momento. Catorce años agazapado en busca de la victoria más dulce. Caviar para Neptuno. Puro Atleti.








viernes, 17 de mayo de 2013

Final de Copa

Un derbi de revanchas

El Real Madrid lleva la friolera de 14 años sin perder con el Atlético, pero los rojiblancos les ganaron las tres finales de Copa del Rey jugadas en el Santiago Bernabéu.

Copa 2012-13. 83 equipos han participado en la Copa 2012-13 (20 de Primera, 20 de Segunda, 33 de Segunda B y 10 de Tercera). Se han disputado 111 partidos en los que se han marcado 285 goles. El primer tanto lo marcó Lander Gabilondo (Amorebieta), el 29 de agosto de 2012 a las 18:33 en el estadio La Caseta de Noja.

Matagigantes. Sólo tres clubes de categoría inferior han eliminado a uno de Primera en esta edición de la Copa: Las Palmas (al Rayo), Córdoba (a la Real) y Eibar (al Athletic). Por primera vez en los últimos cuatro años, todos los cuartofinalistas eran equipos de la máxima categoría (Sevilla, Zaragoza, Valencia, Madrid, Betis, Atlético, Málaga y Barça).

Los mejores. Los jugadores que más minutos han disputado en la Copa 2012-13 son Pinto (720), Navas (630), Fazio (630), Courtois (630), Mario Suárez (607) y Varane (585). Los máximos goleadores del torneo son, de momento, Diego Costa (7), Cristiano (6) y Negredo (6). El mejor asistente antes de la final de esta noche es Rakitic (4), aunque Benzema (3), Özil (3), Gabi (2) y Xabi Alonso (2) podrían superar hoy al croata.

Finales. El Madrid ha jugado ocho finales de Copa en el Bernabéu y sólo ganó dos (al Sevilla en 1962 y al Castilla en 1980). Es el equipo que más finales de Copa ha perdido en el Nuevo Chamartín (6). El Atlético ha jugado 10 finales de Copa en el Bernabéu, ganando ocho y perdiendo sólo dos (ante el Athletic en 1956 y el Zaragoza en 1964). De los nueve títulos de Copa del Atlético, ocho se gestaron en el Bernabéu y uno en La Romareda. El Atleti ha ganado las últimas seis finales que ha disputado en campo del Madrid.


Racha blanca. El Madrid lleva 43 partidos oficiales sin perder en el Santiago Bernabéu, desde la derrota en la Copa ante el Barcelona (1-2) del 18-01-2012. Es la quinta racha más larga de toda su historia y la mejor de los últimos 22 años (72 encuentros seguidos entre 1988 y 1990). El récord absoluto (84 encuentros) fue establecido entre 1977 y 1981.

Madrid vs Atleti. Se han enfrentado en 247 partidos oficiales, saldados con 132 triunfos para los madridistas, 60 para los rojiblancos y 55 empates. En la Copa, el balance está algo más equilibrado: 15-9 para el Madrid y 13 empates, en 37 precedentes. Donde el Atleti aventaja al conjunto blanco es en finales (3-1).

Triunfos. El Madrid lleva 10 victorias oficiales seguidas ante el Atlético (desde un 1-1, el 07-03-2009) y únicamente hay cinco rivales ante los que haya tenido una racha mejor a lo largo de sus 111 años de historia: Unión Sporting Club de Madrid (15 seguidas, entre 1925 y 1930), Real Sociedad (15 seguidas, entre 1959 y 1970 y 12 seguidas, entre 1931 y 1943), Granada (12 seguidas, entre 1944 y 1963), Málaga (11 seguidas, entre 2002 y 2010) y Athletic (11 seguidas, entre 1960 y 1964).

Partidos sin perder. La actual racha de encuentros oficiales sin perder del Madrid ante el Atleti (25 seguidos, desde el 1-3 del 30-10-1999) ya es la cuarta más prolongada del conjunto blanco ante un rival determinado en su historia. El Madrid estuvo 35 duelos consecutivos sin caer ante la Real entre 1957 y 1977, 29 seguidos ante el Murcia entre 1946 y 2004 y 28 seguidos ante Las Palmas entre 1951 y 1970.

Derbi en la final. El de esta noche será el noveno derbi regional en una final de Copa y el primero en 21 años. El último derbi no madrileño en la final se disputó hace 56 años: Racing Irún 1-0 Athletic (1913), Real Unión 1-0 Arenas (1927), Barcelona 1-0 Espanyol (1957), Atlético 3-1 Real Madrid (1960), Atlético 3-2 Real Madrid (1961), Real Madrid 0-0 Atlético (1975), Real Madrid 6-1 Castilla (1980) y Atlético 2-0 Real Madrid (1992).


Con más partidos. El Madrid es el club que más partidos ha disputado en la historia de la Copa del Rey (577), resueltos con 333 victorias, 97 empates y 147 derrotas. El Atlético es quinto en la clasificación histórica con 495 partidos (248 victorias, 103 empates y 144 derrotas). El Madrid ganó 18 de sus 37 finales. El Atlético, 9 de 18.

Estadística. El Madrid no gana dos finales de Copa seguidas desde hace 31 años (en 1980 contra el Castilla y en 1982 ante el Sporting). Por su parte, el Atlético ha caído en las tres últimas que ha disputado (en 1999 contra el Valencia, en 2000 ante el Espanyol y en 2010 contra el Sevilla) y jamás llegó a perder cuatro seguidas (también perdió tres consecutivas en 1921, 1926 y 1956). De hecho, sólo hay dos equipos que hayan perdido cuatro (o más) finales de Copa seguidas: Real Madrid (1918, 1924, 1929, 1930 y 1933) y Real Sociedad (1910, 1913, 1928 y 1951).

Finalistas. 12 jugadores de la plantilla del Madrid ya han jugado una final de Copa: Albiol (con el Valencia), Casillas, Arbeloa, Ramos, Carvalho, Marcelo, Khedira, Pepe, Xabi Alonso, Di María, Cristiano y Özil. En el Atlético sólo Cata Díaz (con el Getafe), Tiago y Raúl García han vivido esa experiencia, aunque Juanfran es el único colchonero que ha ganado el título (con el Espanyol en 2006, pero no pudo jugar la final). Albiol y Cata ya se enfrentaron por el título en 2008.


El Madrid, en viernes. El Madrid no juega un partido oficial en viernes desde hace 11 años. Fue en la final de la Supercopa de Europa de 2002 y derrotó al Feyenoord (3-1). Ese es el único viernes en el que ha ganado el Madrid de los últimos siete en los que ha jugado. En total, el Madrid ha jugado cinco viernes en el Bernabéu: 0-0 contra el Málaga (12-10-1973), 0-2 ante el Barça (30-04-1976), 2-1 ante el Valencia (23-06-1989), 1-0 contra el Betis (15-05-1998) y 0-1 ante el Valladolid (19-05-2000).

El Atleti, en viernes. El Atlético ha ganado sus últimos seis partidos oficiales en viernes (dos en esta temporada ante Chelsea y Celta). El conjunto rojiblanco no pierde en el quinto día de la semana desde hace 27 años (3-0 contra Dinamo Kiev, el 02-05-1986, en la final de la Recopa de Europa). No obstante, una de las fechas más tristes en la historia del Atlético también fue un viernes, 17 de mayo, día en el que perdió la final de la Copa de Europa ante el Bayern (4-0 en 1974).

Un seguro. Casillas acumula 587 minutos (casi 10 horas) seguidos en finales sin recibir un gol, incluyendo en esta racha cinco partidos decisivos en los tres torneos más prestigiosos del mundo (un Mundial, dos Eurocopas y dos Champions). De hecho, desde que el portero es profesional, jamás ha recibido un gol en finales de torneos largos, ni con el Madrid (tres finales), ni con España (tres finales). En cada una de esas seis finales, Casillas resultó decisivo con 21 paradas en total.

Cristiano. Ha marcado ocho goles en sus seis últimos duelos contra el Atlético (dos a De Gea en tres partidos, dos a Asenjo en un partido y cuatro a Courtois en dos encuentros). Si Cristiano marca esta noche se convertirá en el noveno jugador en la historia del Madrid que anota en dos (o más) finales de la Copa, tras Prast (1905-1906-1907), Sánchez Neyra (1903-1908), Lazcano (1929-1930-1933-1934), Hilario (1934-1936), Pruden (1946-1947), Puskas (1960-1961-1962), Pirri (1970-1974) y Santillana (1974-1980-1983).

Diego López. Es el único jugador que ha disputado esta edición de la Copa con dos equipos de Primera (Sevilla y Real Madrid). Hace cuatro años, Toquero llegó a la final con el Athletic, tras ser eliminado previamente con el Eibar y hace cinco años, Gavilán rizó el rizo: empezó la temporada con el Valencia, fue cedido al Getafe en invierno y llegó a la final con los azulones para enfrentarse en el partido decisivo... al Valencia, que no le permitió jugar. Las cosas de la Copa.

Mourinho. Podría convertirse en el cuarto entrenador que gana dos finales de la Copa con el Madrid, tras Paco Bru (1934 y 1936), Miguel Muñoz (1962 y 1970) y Luis Molowny (1974 y 1982). España sería el primer país en el que el técnico portugués gana dos veces la Copa, habida cuenta de que ya conquistó una en Italia, una en Inglaterra y una en Portugal.


Falcao. Ha marcado, respectivamente, uno, dos y tres goles en las tres últimas finales que ha disputado ante Braga, Athletic y Chelsea. De continuar su progresión aritmética, al delantero colombiano le tocaría hacer cuatro tantos hoy, algo que sólo ha conseguido Telmo Zarra (en la final de 1950). Falcao tendrá esta noche delante a su portero rival favorito, Diego López, al que le ha marcado nueve goles en cinco enfrentamientos, incluido un póker en el partido de ida de semis de la Europa League 2010-11 (Oporto 5-1 Villarreal).

Pleno. El Atlético cuenta con un auténtico talismán en finales: el uruguayo Diego Godín ha ganado todas las que ha disputado a lo largo de su carrera profesional (una Europa League, dos Supercopas de Europa y una Copa América).

Simeone. Ya ganó la final de Copa como jugador en 1996 y hoy podría volverlo a conseguir como entrenador, algo que sólo han logrado dos personas en toda la historia del Atlético: Luis Aragonés (campeón como jugador en 1972 y como entrenador en 1976, 1985 y 1992) e Iselín Santos Ovejero (campeón como jugador en 1972 y como entrenador en 1991).



El Barça. Espera al ganador de esta noche en el Bernabéu para disputarle la Supercopa de España en el próximo mes de agosto. De ser el Real Madrid, sería la primera vez en la que la final de la Supercopa se repite tres años consecutivos y de ser el Atlético, viviríamos un enfrentamiento que no se da desde hace 17 años.

 

miércoles, 15 de mayo de 2013

Europa se tiñe de azul

Torres e Ivanovic en el 93' hacen campeón al Chelsea de Benítez



Un gol de cabeza del serbio Branislav Ivanovic, en el minuto 93, le dio al Chelsea de Rafa Benítez la Liga Europa, al derrotar por 1-2 a un Benfica que jugó mejor, pero no tuvo acierto. Curiosamente, el Chelsea, vigente campeón de la Liga de Campeones, acumulará durante diez días los dos principales títulos europeos y Benítez, denostado durante toda la temporada por una parte de la afición "blue", se despedirá con otro trofeo continental en su palmarés.

El desenlace fue el más cruel posible, porque el Benfica puso el juego y el Chelsea el tino. Quizá, porque condicionado por las lesiones de John Terry y del belga Edin Hazard, Rafa Benítez trastocó sus planes y el equipo lisboeta lo aprovechó para dominar el juego. El técnico español situó a Gary Cahill junto a Branislav Ivanovic en el centro de la defensa y volvió a adelantar al centro del campo a David Luiz, para formar la pareja de mediocentros con el veterano Frank Lampard.

No le salió demasiado bien, porque el Benfica fue el claro dominador durante todo el primer tiempo y, si no rentabilizó su presencia en el campo rival, fue porque le faltó aplomo para culminar sus numerosas llegadas al área. Ni el paraguayo Óscar Cardozo, ni los argentinos Nico Gaitán y Eduardo Salvio, ni el español Rodrigo Moreno tuvieron la suficiente claridad para encontrar la meta de Petr Cech.
Al contrario, la mejor ocasión del primer tiempo fue del Chelsea; un disparo desde fuera del área de Lampard que despejó con apuros Artur (m.38). Fue, en realidad, la única que tuvo el equipo de Benítez, con Mata y Óscar desconectados y Fernando Torres, inédito. No cambió casi nada tras el descanso. El Benfica siguió desperdiciando su dominio y el Chelsea dando la sensación de estar superado.
Pero lo que varió fue el marcador. A la hora de juego, mientras el conjunto lisboeta se lamentaba de la enésima aproximación perdida, un remate de cabeza del "Toto" Salvio, Cech sacó con la mano hacia el centro del campo. Ahí, con un toque sutil, Mata envió el balón a Torres y, el "Niño", con el balón controlado y en carrera aún es infalible; superó a Luisao y regateó al meta Artur para adelantar a su equipo.
Sin embargo, con todo a favor, no sentenció el Chelsea y el Benfica halló el empate gracias a un penalti por manos del español César Azpilicueta que ejecutó Cardozo (m.68). Se quedó sin dueño el encuentro desde ese momento. Torres reclamó un penalti por un placaje de Luisao dentro del área. Cardozo puso a prueba a Cech (m.81) y Lampard envió un cañonazo al larguero, siete minutos después.
Con el título expuesto a un único acierto, fue Ivanovic el que acertó en el último minuto del descuento. Remató de cabeza en el 93, convirtió al Chelsea en campeón y llevó al desconsuelo al Benfica, "maldito" en finales europeas desde que ganase al Real Madrid en 1962.

FINAL DE LA EUROPA LEAGUE

El Chelsea podría convertirse en el primer equipo en conquistar la Liga de Campeones un año y la Europa League el siguiente y ese inédito doblete motiva a los blues.


El Chelsea más español de la historia juega una nueva final. En su búsqueda por un equipo que dispute todos los títulos, Abramovich ha recorrido varios caminos y, apuntado a la última moda y el talento de los nuestros, llegó hace un par de temporadas a la Plaza España. Tras el desvarío de dar continuidad a un entrenador (Di Matteo) de un equipo dirigido por futbolistas, llegó Rafa Benítez a poner orden. De ahí ha salido un Torres con 21 tantos esta temporada, un Mata considerado el segundo mejor jugador de la Premier tras Bale, y un Azpilicueta titular. Romeu, por su parte, se lesionó antes de poder marcar su territorio. Ese equipo es el que ha llegado a la final de la Europa League y los tres primeros serán titulares (Demba Ba no puede jugar en Europa).


El Benfica llega a Amsterdam tras su primera derrota en liga de la temporada, y le puede costar la liga, torneo que domina desde 2010. Les queda un partido y está todo en manos del Oporto, que  btendrá el título si vence al Paços de Ferreira, clasificado ya para la previa de la Liga de Campeones. Aunque el resultado puede haber afectado en milímetros la confianza del grupo, el caso es que llegan a este final de temporada compitiendo al máximo. Justo lo mismo que el Chelsea, que aterrizó en Holanda sin haber perdido en los últimos ocho encuentros y tras vencer al Aston Villa, lo que garantiza su presencia en la Champions, único objetivo que le exigió Abramovich a Benítez. La afición ha dejado de insultarle y empieza a reconocer su error de juicio con el preparador español.
El Chelsea podría convertirse en el primer equipo en conquistar la Liga de Campeones un año y la Europa League el siguiente y ese inédito doblete motiva a los blues. El próximo entrenador del Chelsea, pues, se encontrará con una plantilla insuficiente pero con las deficiencias bien identificadas, y con un Abramovich que ha decido volver a invertir dinero. No jugará esta noche Hazard (Terry es duda hasta última hora) y Ramires y David Luiz se medirán a su antiguo equipo.
Los ingleses, favoritos en las casas de apuestas
El Chelsea parte como favorito para llevarse la Europa League. El equipo blue ya ganó al Benfica la temporada pasada en Champions los dos partidos que disputó y, según las casas de apuestas, volverá a repetir éxito en Amsterdam. Bwin es la que peor paga la victoria del equipo de Benítez (2,25), mientras que las otras cuatro casas de apuestas consultadas por AS (Betfair, Williams Hill, Bet365 y Ladbrokes tienen la misma cuota (2,4). Si el Benfica ganase se pagaría entre 2,9 y 3,2 euros por euro apostado. Mientras, el empate es lo mejor pagado (de 3,1 a 3,4).



martes, 14 de mayo de 2013

La final de copa mas cara



El Santiago Bernabéu se va a llenar el próximo viernes en la final de la Copa que va a enfrentar a Real Madrid y Atlético de Madrid, a pesar de que los precios que fijaron entre los dos clubes y la Real Federación Española de Fútbol son históricos por lo elevado. Nunca una final del torneo del K.O. había alcanzado el techo de los 275 euros. Ese dinero es el que quedó fijado para un sector de las entradas de tribuna, localidades que no han estado a disposición de los clubes. En el caso de los aficionados que han conseguido sus localidades a través de las puestas a la venta por Real Madrid y Atlético, el precio más elevado es de 240. A pesar de los altos precios, el Santiago Bernabéu se llenará En las dos últimas ediciones de la final de Copa las entradas más caras tuvieron un precio de 200 euros. Eso pasó la temporada pasada en la final que enfrentó a Barcelona y Athletic en el Calderón. Entonces, las entradas más económicas eran de 60 euros. Un año antes, en Valencia y con Real Madrid y Barcelona como protagonistas, las entradas fueron desde ese mismo mínimo, 60 euros, a los 180 de la tribuna de Mestalla. Es verdad que para esta final, la número 110 de la historia de la competición, las entradas más baratas han bajado en 10 euros -las que ocuparán en el fondo sur los seguidores del Madrid y en el norte los rojiblancos-, pero hay hasta tres tramos de precios superiores a los 200 de la pasada edición: 220 tope en las gradas alta y baja, 245 en el primer anfiteatro y los 275 de la tribuna. A la hora de comparar estos precios con los de las finales de Copa de las otras cuatro grandes competiciones europeas (Inglaterra, Alemania, Francia e Italia) no hay ninguna que se acerque. Lo más caro que se encuentra son los 136 euros que costaba la entrada más cara para los seguidores del Manchester City y del Wigan en la final de la FA Cup que se jugó el pasado sábado el Wembley. En Italia, derbi romano En Alemania, que tiene fijada su final de Copa el próximo 1 de junio en el Olímpico de Berlín entre el Bayern y el Stuttgart, la Federación Alemana (DFB) fijó los precios entre 125 euros y 35. Eso sí, al poderse comprar las entradas desde marzo sin que se supieran los finalistas, ha hecho que los operadores hayan disparado los precios. En Italia la final de la Copa presenta los mismos parámetros deportivos que en España: un derbi de la capital. El Olímpico de Roma se llenará el día 26 para ver la primera final de la historia entre Roma y Lazio. Las tribuna Tevera (Lazio) y Monte Mario (Roma), las mejores en el Olímpico, cuestan 120 euros. Mientras que las entradas de las dos Curvas valen 30 euros.